Según la OMS, cada año el cáncer afecta por lo menos 9 millones de personas y mata cerca de 5 millones. Está demostrado que incluir en el menú alimentos funcionales nos protejen o bloquean las sustancias cancerígenas. Estos beneficios que frutas, verduras y granos nos aportan al organismo están cada vez más comprobados y respaldados por estudios científicos.

Alimentos funcionales son aquellos que además de nutrir nuestro organismo y saciar nuestra hambre, traen componentes activos capaces de prevenir o reducir males que van desde estreñimiento, osteoporosis, arterioesclerosis y ciertos tipos de cáncer. Brócoli, repollo, coliflor, nabo y coles además de contener propiedades anticancerígenas (glicosinolatos) también nos aportan alto porcentaje de Vit. C , A, folato, calcio, hierro, fibra y potasio. Contienen sulforafano, un compuesto importantísimo; que consigue eliminar ciertas sustancias químicas de las células responsables por mutaciones cancerígenas. Además contienen indol-3-carbinol, sustancia que disminuye el estrógeno en la circulación sanguínea.

Cuanto comer?  Dos tazas medidoras al día. Esta cantidad es suficiente para bloquear las sustancias cancerígenas. ¡No abuse pues el exceso puede causar muchos gases! 

Tomate: Rico en licopeno, sustancia que le da su coloración roja. El licopeno reduce el riesgo de tumores, especialmente los de próstata, páncreas y pulmón. Recientemente se comprobó que el tomate también proteje el corazón porque reduce los niveles del colesterol malo y es ideal para el que tiene presión alta. Quien no come tomate, corre 5 veces más el riesgo de tener cáncer de páncreas y se calcula que el licopeno consigue reducir hasta el 50% de tumores en la próstata. ¡Puede abusar de este fruto!

Soya: La isoflavonas de la soya (gnisteina y daidezeina) y fitoestrógenos parecen detener los efectos cancerígenos de los estrógenos presentes en nuestro organismo. Otros estudios han revelado que las mujeres que consumen soya por lo menos 2 veces por semana, presentan un 40% de riesgo menor de padecer cáncer de mama en comparación a las que no consumen soya. Además estas isflavonas reducen el cáncer de mama, pulmón, colon, recto, estómago y próstata, mientras reducen simultaneamente el colesterol. La soya también bloquea la formación de otra clase de cancerígenos, las nitrosaminas producidas por la reacción entre algunos colorantes y preservantes.

Té Verde: Previene y combate el cáncer, disminuye el colestrol, mejora el funcionamiento del hígado, retarda el envejecimiento y es rico en antioxidantes. La responsable es una sustancia conocida EGCG que impide la formación de tumores inhibiendo una enzima escencial para el crecimiento de las células cancerosas, la quinol-oxidasa. ¿Cuanto tomar? De 3-4 tazas/día. Prepararlo en infusión durante 4 a 8 minutos para que todos sus principos activos pasen para el agua.

Recuerde, mantener su peso próximo al ideal. Evite la obesidad, ya que esta promueve el desarrollo de tumores en el organismo. Las células, incluyendo las cancerígenas crecen más facilmente cuando la cantidad de calorías en el organismo es abundante.

Incuya 5 porciones de frutas y verduras al día de todos los colores. ¡Buen provecho y a comer saludablemente!