Llanto, ira, angustia, promesas, premios, castigos , vómitos, una mamá desesperada con una cuchara en una mano y en la otra una faja para castigar; constituye un común escenario de muchas familias al momento de alimentar a un niño(a) que no come.

Si al darle los alimentos a su hijo(a) no se crea una buena relación mamá-hijo(a) el niño(a) pasa a no comer para llamar la atención e imponer su voluntad. En esta ¨batalla¨ de comida a la fuerza el niño(a) siempre gana. La angustia de la mamá impide que piense en soluciones, agravando más el problema. No podemos olvidar que la hora de la alimentación debe ser un momento agradable, no de conflictos, engaños, regaños y una serie de presiones psicológicas o emocionales.

CAUSAS

Las causas de la anorexia infantil son muchas y en la mayoría de las ocasiones son agravadas por la mala orientación dada por los adultos. Debemos considerar infecciones, problemas digestivos, alergia alimentaria, hipotiroidismo, erupciones dentarias, aftas, carencia de vitaminas y minerales entre ellas zinc, hierro, infecciones del hígado y renales, parásitos, estreñimiento y enfermedades malignas entre otras. Dentro de los factores dietéticos se relaciona con la monotonía de menú al ofrecer siempre lo mismo con apariencia y sabor desagradable del alimento. Temperatura del alimento y/o su cantidad inapropiada (padres que sirven porciones que serían indicadas para un adulto). Ansiedad, presión y tensión por parte de la persona que lo alimenta. No obstante, el problema más frecuente es el niño(a)  sin ninguna causa de las mencionadas y que sencillamente no come. Existe lo que se conoce como la falsa anorexia en la cual los padres se quejan de que el hijo (a) no come sin embargo el crecimiento, el desarrollo y el examen físico son normales.

Que hacer?

  • Descartar los problemas orgánicos mediante valoración médica, nutricional y laboratorial.
  • Para alimentar un niño(a) y enseñarle a comer es conveniente que se sienta calmado, fijar horarios de comida, sin permanecer sentado varias horas con el plato. No caer en el error de seguirle por toda la casa para convencerle del siguiente bocado. Se recomienda que esté en reposo relativo al menos 15 minutos antes de las comidas ya que la inapetencia puede deberse al cansancio excesivo.
  • Nunca alimentarle frente a un TV (o similar) como un distractor ya que se convertirá en un elemento indispensable.
  • No ofrecer comida ni chuchería a cada momento.
  • Si el niño(a) ya cumplió el primer año de vida, sentarlo con la familia para que comparta el momento importante y agradable de la alimentación.
  • No sustituir las raciones principales desayuno, almuerzo y cena por biberones llenos de azúcar y de leche sólo por que se agotó la paciencia y esta es la solución más rápida.
  • Haga que su hijo practique deporte al aire libre y tome sol moderado, ya que la falta de ejercicio es otra causal frecuentemente no considerada.
  • Nunca use técnicas de presión y premios para conseguir que el niño(a) se alimente.
  • No dar medicamentos de sabor desagradables durante las comidas Los estimulantes del apetito no son la solución y no se recomienda slvo excepciones.
  • No forzar al nino(a) a comer  más de lo que el (ella) consigue. Muchas madres tienen el ¨Sindrome del Plato Limpio¨. Jamás recurrir a las agresiones físicas para lograr hacerle comer (tapar la nariz, abrir la boca a la fuerza, sujetar manos, o cabeza etc.)
  • Evitar frituras y alimentos grasosos ya que retardan el vaciamiento gástrico.

Recuerde que para una alimantación feliz y saludable el niño(a) necesita de una mamá tranquila y un papá estable. Precisa descansar lo suficiente, dormir bien y no podemos olvidar un plato atractivo lleno de colores delicioso al paladar y sobretodo en un ambiente alegre, calmado y lleno de amor, apoyo y comprensión.